sábado, 6 de abril de 2013

El Ladrón y el Zapatero

Richard Williams, via The Viewers Commentary




Si no tiene nada que hacer este sábado, dése hora y media de tiempo, saque sus antojos favoritos, y prepárese a ver una de las mejores películas animadas de la historia: una obra maestra que desgraciadamente ha quedado en el olvido por muchas razones, algunas de las cuales mencionaré aquí.

El Ladrón y El Zapatero  (The Thief and The Cobbler)  tiene un récord poco envidiable, ya que es una de las películas que más tiempo se han tardado en etapa de producción: 30 años desde su concepción hasta su - fallida - finalización. 

Fue concebida en 1963 por el visionario cineasta Richard Williams (entre otras cosas, director de animación de la aclamadísima  ‘Rogger Rabbit’ en 1988), pensando en realizar ‘la mejor animación que jamás se halla hecho’ y empezando por la decisión de hacer la animación en 24 imágenes por segundo (en comparación, la animación tradicional se hacía en 12 ips), lo que le da una fluidez de movimiento muy superior a otras películas animadas.

Ahora bien, desde que empezó la producción en los 60s, y hasta el final en 1993, el equipo de Williams animó TODA LA PELÍCULA A MANO, sin usar efectos digitales ni una sola vez. Esto es un monumento de realización artística y no se puede comprender cabalmente sino hasta que se ven las escenas que lograron realizar a lo largo de los años: hay muchas secuencias que un espectador moderno podría asumir que son animación en 3D realizadas en computadora. Pero cada efecto - incluso efectos de rotación de paisajes y de ciudades en 3D - fue creado con dibujo tradicional, con una paciencia y un arte infinitos.

A lo largo de la historia, que sigue las peripecias por separado de un ladronzuelo y de un pobre zapatero en una especie de Bagdad fantástica, los animadores presentan ‘floreos’ en los que demuestran la maestría de su técnica, desde persecuciones en laberintos, hasta movimientos bellísimos de agua y aire, las ya mencionadas animaciones en tercera dimensión, y una batalla climática que deja pasmado a cualquier realizador moderno de efectos en computadora.

Desafortunadamente Williams fue más visionario que disciplinado en la planeación de su trabajo, y al final debido a presiones de los productores, terminó perdiendo los derechos de su obra, que fue apresuradamente terminada, masacrada en el cuarto de edición y estrenada en poquísimas salas como un musical estilo Disney con el título de ‘La Princesa y el Zapatero’. Además tuvo la mala fortuna de presentarse al público el mismo año en que Diseney sacó ‘Aladino’, por lo que fue doblemente desairada.

Aunque Williams, dolido, ha querido alejarse para siempre de toda discusión de esta obra maestra, el cineasta Garrett Gilchrist se dio a la tarea de reconstruir - con la ayuda de algunos artistas del equipo original que han aportado material adicional - la visión original de la película y presentarla al mundo. Esta magnífica (aunque aún incompleta) versión, ha hecho las rondas en internet desde 2006, ganándose la admiración sin límite de los entusiastas de la animación tradicional. Hela aquí:  The Recobbled Cut  (‘la versión remendada’):

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