jueves, 18 de abril de 2013

La muerte vista por una limosina






La escena de la ‘muerte de la mamá de Bambi’ (0:52) en 1942 es de las más icónicas en la animación occidental y causó tal impacto y controversia, que Disney no se atrevió a volver a mostrar una muerte de un personaje principal bueno sino hasta 1994, con otra de las escenas más famosas de la historia: la muerte ¡a cuadro! de Mufasa, en El Rey León (2:33). La única otra muerte anterior a ‘Bambi’ había sido en 1937, cuando la malvada Reina Grimilda cae a un precipicio, al final de Blancanieves. Y la única muerte de otro personaje inocente hasta antes de ‘Mufasa’ fue la de un perro sin nombre, en la famosa escena de la perrera en ‘La Dama y el Vagabundo’ (1955), pero esa muerte es implicada y fuera de cuadro. A partir de El Rey León, muchos tabúes han ido cayendo y en este punto en especifico, las películas de Disney han mostrado muchas más muertes de héroes o de inocentes: el guerrero Kocoum (Pocahontas, 1995), la seductora y redimida Megara (Hércules, 1997), un bebé gorila, los padres de Tarzán, la gorila Kala y el gorila Kerchak (Tarzán, 1999), o la luciérnaga Ray (La Princesa y el Sapo, 2009).

PERO…

Eso es si consideramos sólo las películas famosas. Hoy quiero hablar de ‘La Tostadora Valiente’, una película menor, estrenada en 1987 e importantísima porque contiene una escena totalmente revolucionaria: la canción final, ‘Worthless’. En esta secuencia de nada menos que tres minutos y medio, los cinco héroes de la historia (la tostadora y sus amigos) se hallan por accidente en un deshuesadero de autos, donde un imán gigante va tomando a un auto viejo tras otro y enviándolo a su destrucción en la compactadora.

La escena es tan increíblemente radical porque esos autos - todos inocentes - son seres animados, y cada uno de ellos va dando un recuento de su vida y de su actitud hacia la muerte, desde una resignación más o menos estoica, hasta pánico explícito, rechazo y deseo de huir de ella. Ahora bien, TODOS esos autos mueren a cuadro y de forma gráfica, además de que no son uno ni dos: son OCHO AUTOS QUE HABLAN INDIVIDUALMENTE (un Corvette, una carroza fúnebre, una limosina, etc.) antes de morir, y otros 13 más por implicación:



Esta película causó revuelo en su momento pero desde entonces no es muy conocida, siendo más bien ‘de culto’. Pero además de su impactante tratamiento de la muerte en esa escena, quiero referir un aspecto igualmente interesante: su traducción a otros idiomas. Se ha dicho que cada lenguaje implica una ética y una concepción del mundo, y esto no podría ser más cierto. Veamos algunos ejemplos de cómo esta inquietante canción fue traducida en diferentes países, y lo que tales traducciones implican. 

Aquí hay un video con la parte del Corvette, en varios idiomas diferentes, y aquí está un video con la canción completa, repartida en secciones de diversos idiomas.


En este archivo se puede ver la traducción (al inglés) de todas esas partes, además de las letras completas en alemán, ruso, holandés y checo:


Es interesante ver que en Alemania, Rusia, Holanda y Suecia no tuvieron problema para hacer versiones bastante literales de la desesperanzadora letra original, incluso manteniendo refrencias tan locales como ‘voy por la carretera 66’. Pero se pone más interesante el ver a quienes sí hicieron adaptaciones: por ejemplo los checos, cuya letra usa cierto ‘feeling’ de esa Europa del Este soviética que nos imaginamos de las películas:


  Lo más importante es pasar la prueba de emisiones,
  o nos pondrán una multa…

ó los polacos, que usan palabras incluso más terribles que el original:

  Aquí un auto no es nada,
  Aquí nadie escuchará el llanto de mi claxon,
  porque aquí nada importa ya.


Invito al lector a que vea con detenimiento esas traducciones y sus sutiles diferencias, pero mientras me concentraré aquí en lo más interesante para nosotros: las dos traducciones que se hicieron al español, en México y España, y que son abismalmente diferentes en sus enfoques.

Mientras que en España hicieron la traducción literal de la letra de la canción, con el título de ‘Inútil’, en México - con toda nuestra cultura de reírse de la muerte - no nos atrevimos a poner esa versión tan desolada, y en vez de eso se optó por poner el título de ‘Tú Puedes’, haciendo a los autos hablar con resignación, pensando en que aunque van hacia la muerte, van a renacer. Ahí están ambos videos para hacer las comparaciones, y aquí me quiero detener en especial en los dichos del auto que recuerda sus días de visitar la playa:


En español de España:
  ‘Yo iba a practicar surfing
  Con sol y con playa, bikinis, bocatas, y cosas que no olvidaré.
  He venido aquí a morirme.
  Los tiempos alegres que yo he vivido todo eso ha quedado atrás.
  Este es el fin del callejón.’

En español de México:
  ‘Dicen que somos chatarra.
  Yo soy de acero y sé que primero tendrán que fundirme muy bien.
  Y ya después de fundidos
  vamos a otro camino, será mi destino vivir otra vez.
  Volveremos al camino.’

Así como las palabras de la carroza fúnebre:

España:
  La muerte se abre al cementerio,
  yo no pensaba que un día podría pasarme lo mismo a mí.

Español de México:
  Tuve una vida muy útil, no me arrepiento
  y voy muy contento porque volveré a renacer.


Curiosamente, de entre todas las versiones hay una más que siguió el ejemplo de México, en su decisión de usar el concepto de ‘renacer’ que no está en el original y que nadie más usó: la versión en checo, que se llama ‘NOVA’  (nuevo). Cosas curiosas para reflexionar.
 

1 comentario:

  1. Aaahhh esa pelicula de "La Tostadora Valiente", la vi hace años y la verdad, pareciera tontería por el título pero está muy bonita! tiene muchos elementos interesantes que la hacen diferente a todo, bien dices, olvidad y quien sabe por quien recordada. Si, este concepto de la muerte, siempre es delicado de tratar y difícil de lograr.

    Buena reflexión la de la tradución hacia Renacer!

    Saludos!!

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