lunes, 24 de noviembre de 2014

Fantasías


Prezi


Ayer me encontré esta bonita frase en Twitter:

All of my fantasies about the Arab Spring were proven wrong, but my reasons for having those fantasies in the first place were right.”

“Quedó demostrado que todas mis fantasías acerca de la Primavera Árabe eran falsas; pero mis razones para tener esas fantasías eran correctas.”

Ahem. Pues vamos a decir esto de forma clara, llana, inequívoca y por demás brutal:  la persona que escribió eso tiene 16 años, es fan de John Lennon, vive en una comuna, va todos los años al evento de Burning Man, o todas las anteriores.

Es un bonito sentimiento, pero tiene un problema, digamos, crucial: además de un error de lógica, hay ahí una ignorancia preocupante de la naturaleza y de la historia humana. ¿Cuántas revoluciones ha habido en la historia? ¿No podemos siquiera estudiar una? La Revolución Francesa, la más emblemática por la modernización social que inauguró, no fue ninguna dulzura: la revolución misma duró diez años (1789-1799), y le siguió el Terror, las Guerras Napoleónicas, la Restauración de los Borbones, la Segunda República (que sólo duró tres años) y el Segundo Imperio, para finalmente estabilizarse en la Tercera República (1870-1940).  O sea, 40 años para hacer el cambio de sistema.



Qué decir de la Revolución Bolchevique en Rusia, que inauguró un larguísimo y tristísimo periodo totalitario; la Revolución Mexicana, con una consolidación de poder que tardó más de una década y llevó a un partido único por 70 años; o la caída de la última dinastía en China (1911) a la que le siguió el periodo de los Señores de la Guerra, la Guerra Sino-japonesa y la Guerra Civil entre comunistas y nacionalistas para estabilizarse al fin en 1949: otros 40 años.

Es un error el romantizar cualquier conflicto armado y las revoluciones en específico: frecuentemente las revoluciones son impulsadas por gente que sabe muy bien lo que quiere ganar, y para eso usan a gente que no sabe lo que va a perder. Es de hecho, la excepción, ver revoluciones sociales ‘espontáneas’.  Protestas, sí. Revoluciones en el sentido amplio de la palabra, de esas que terminan con gobiernos y sistemas, no.

La literatura occidental está llena de propuestas idealistas: Platón, Tomás Moro, Marx. Pero el problema del pensamiento utópico es que está planteado para ángeles, no para seres humanos; y la única manera que hemos visto por la que se pueden instaurar ‘sistemas perfectos’ en una sociedad es a la fuerza, terminando por lo general en totalitarismos.

Estas visiones idealistas tratan de domar y cambiar la naturaleza humana, en vez de encausarla tomando en cuenta sus características ineludibles, y con frecuencia terminan causando mucho más daño que el sistema que quieren suplantar.

La Primavera Árabe no fue inútil, pero no es más que el comienzo de un proceso largo y doloroso, que tomará por lo menos una generación para poder realizar el cambio necesario. Si todo sale bien.



VIDEO DEL DÍA


Por alguna razón, siempre que escucho ó recuerdo cualquiera de estas dos canciones clásicas, pienso de inmediato en la otra, y se me quedan pegadas en la cabeza por las siguientes dos horas. Y me ponen de buen humor todo el rato:





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